
Lo esencial sigue siendo invisible a los ojos: Crónica de una ruptura institucional
Por el Presidente de la Asociación AVI (Acción por la Visión Infantil)
Óptico-Optometrista y Farmacéutico
El origen de un compromiso
En el año 2023, publicamos un artículo bajo el título: «Lo esencial es invisible a los ojos» una frase emblemática del mítico libro «El Principito» . En aquel entonces, celebrábamos la concesión de una subvención por parte de la Consejería de Sanidad de Ceuta, un respaldo que validaba nuestra labor técnica y social.
Hoy, en mayo de 2026, ese convenio ya no existe. El motivo no es otro que una cadena de desencuentros que considero necesario resumir, dada su importancia para la salud visual de la población infantil. Desde el año 2023 hasta la fecha, nuestra Asociación continúa realizando esta labor de forma altruista, respetando los protocolos que con tanto trabajo logramos sincronizar con la Administración.
La discordia: Una cuestión de conceptos
En un principio el proyecto se denominó: «Programa de prevención de Ambliopia a los cinco años de edad » y actualmente, el proyecto se denomina “Programa de detección de defectos de refracción ocular a los cinco años de edad”. Hubo que eliminar la palabra de la discordia: Ambliopía
La ruptura no se debió a una falta de resultados, sino a la protesta de un sector concreto de la oftalmología (la asociación APOE). Esta presión derivó en una exigencia administrativa que lo dice todo: se nos prohibió utilizar la palabra «Ambliopía», base científica de toda la actividad de AVI.
El cambio de nombre no supuso ninguna modificación en nuestro protocolo de actuación, tan solo ocultó el propósito real de la actividad sanitaria. La prevención de la ambliopía en el adulto depende de corregir los defectos refractivos a tiempo; por ello, la edad de 5 años no está elegida al azar, sino que responde al periodo crítico del desarrollo visual, que tiene una base científica demostrada. Despojarnos de ese término es confundir a la población, porque precisamente lo que hacemos es prevenir la ambliopía en el adulto y, al mismo tiempo mejorar el rendimiento escolar a una edad clave para el desarrollo de la lecto-escritura.
Burocracia frente a vocación sanitaria
Para mantener la subvención, y debido a la protesta de A P O E (Asociación Profesional de Oftalmólogos de España) se nos exigió eliminar la palabra «ambliopía» de todos los protocolos y de la documentación requerida. La burocracia se triplicó y, ante cada solución, surgía un nuevo obstáculo. Como profesional sanitario responsable, llegué a un límite y en 2023 decidí cesar la colaboración con Sanidad. Tres años después, escribo esto porque la actividad continúa sin subvención, los datos siguen siendo los mismos y la Administración perdió el programa, por exceso de burocracia y sin valorar el esfuerzo de ponerlo en marcha, pues llevábamos trabajando en ello desde el año 2016. La subvención más que una ventaja parecía una condena, porque de cada problema resuelto surgía otro. La buena noticia es que, desde 2023 hasta hoy, la Asociación AVI continúa realizando el programa sin subvención alguna, con supervisión oftalmológica y de forma completamente altruista. Liberados pero sin apoyo de la Administración, lo cual no deja de ser absurdo, pero las personas tienen un límite y el mio lo llevaron al extremo.
Un respaldo fundamental
En este camino no estamos solos. El apoyo moral que recibimos es inmenso, especialmente por parte de las direcciones de los colegios de educación infantil, quienes son plenamente conscientes de la importancia del programa, tanto desde el punto de vista educativo como sanitario.
La detección de los problemas refractivos es la esencia de nuestra profesión sanitaria. Realizar esta labor en una edad clave para la prevención de la ambliopía justifica, por sí solo, nuestro trabajo y la existencia de esta Asociación.
Conclusión
Que cada cual saque sus propias conclusiones. La mía es que parece que los ópticos optometristas somos útiles para detectar y corregir los problemas de refracción (gafas), pero no para «prevenir la ambliopía» según el criterio administrativo.
Sin embargo, seguiremos trabajando en equipo: un equipo donde contamos con supervisión oftalmológica que respalda la importancia de nuestras actuaciones frente a asociaciones de élite que, desgraciadamente, no buscan la colaboración interprofesional, sino el monopolio de la salud visual infantil, ignorando que sin detección no hay prevención posible y que la colaboración interprofesional es absolutamente necesaria.
Esta es una situación que denunciamos firmemente desde AVI, pues resulta paradójico que un colectivo oftalmológico, representado por APOE, vaya en contra de la labor sanitaria que realizamos los ópticos-optometristas en beneficio de la salud visual de la población. Sin ánimo de ofender a nadie. Pero debo dejarlo claro: Nunca ha sido pretensión de esta Asociación invadir competencias, tan solo hemos puesto en práctica nuestra profesión sanitaria de una forma activa: «Detectando problemas de refracción ocular a una edad clave». Si con eso se previene la ambliopía, bienvenida sea, es una terminología común entre profesionales de la visión.
No hay mas, esa es la historia. Tenía necesidad de actualizar el blog y por si sirve de algo, contar la experiencia que he vivido en primera persona y que me ha traído hasta aquí. Nosotros continuamos haciendo la labor, que es lo único importante de este artículo.
Al final, lo esencial sigue siendo invisible a los ojos de la burocracia y los intereses particulares, pero es totalmente evidente para quienes priorizamos la salud visual por encima de intereses corporativos.
Gracias por su lectura.
Fdo.
El Presidente
Asociación AVI – Acción por la Visión Infantil
Óptico-optometrista y Farmacéutico
