
Lo esencial sigue siendo invisible a los ojos: Crónica de una ruptura institucional
Por el Presidente de la Asociación AVI (Acción por la Visión Infantil)
Óptico-Optometrista y Farmacéutico
El origen de un compromiso
En el verano de 2022, publicamos un artículo bajo este mismo título. En aquel entonces, celebrábamos la concesión de una subvención por parte de la Consejería de Sanidad, un respaldo que validaba nuestra labor técnica y social.
Hoy, en mayo de 2026, ese convenio ya no existe. El motivo no es otro que una cadena de desencuentros que considero necesario resumir, dada su importancia para la salud visual de la población infantil. Desde el año 2023 hasta la fecha, nuestra Asociación continúa realizando esta labor de forma altruista, respetando los protocolos que con tanto trabajo logramos sincronizar con la Administración.
La discordia: Una cuestión de conceptos
En un principio el proyecto se denominó: «Programa de prevención de Ambliopia » y actualmente, el proyecto se denomina “Programa de detección de defectos de refracción ocular a los cinco años de edad”.
La ruptura no se debió a una falta de resultados, sino a la protesta de un sector concreto de la oftalmología (la asociación APOE). Esta presión derivó en una exigencia administrativa que lo dice todo: se nos prohibió utilizar la palabra «Ambliopía», base científica de toda la actividad de AVI.
Esta transformación en el nombre busca invisibilizar el propósito real de nuestra intervención. La prevención de la ambliopía en el adulto depende de corregir los defectos refractivos a tiempo; por ello, los 5 años no son una edad elegida al azar, sino que responden al periodo crítico del desarrollo visual, que tiene una base científica demostrada. Despojarnos de ese término es confundir a la población, porque precisamente lo que hacemos es prevenir la ambliopia en el adulto y, al mismo tiempo mejorar el rendimiento escolar a una edad clave para el desarrollo de la lectoescritura.
Burocracia frente a vocación sanitaria
Para mantener la subvención, se nos exigió eliminar la palabra «ambliopía» de todos los protocolos y de la documentación requerida. La burocracia se triplicó y, ante cada solución, surgía un nuevo obstáculo. Como profesional sanitario responsable, llegué a un límite y en 2023 decidí cesar la colaboración con Sanidad. Tres años después, escribo esto porque los datos demuestran que la Administración sigue necesitando a AVI.
La buena noticia es que, desde 2023 hasta hoy, la Asociación continúa realizando el programa sin subvención alguna y de forma completamente altruista.
Un respaldo fundamental
En este camino no estamos solos. El apoyo moral que recibimos es inmenso, especialmente por parte de las direcciones de los colegios de educación infantil, quienes son plenamente conscientes de la importancia del programa tanto desde el punto de vista educativo como sanitario.
La detección de los problemas refractivos es la esencia de nuestra profesión sanitaria. Realizar esta labor en una edad clave para la prevención de la ambliopía justifica, por sí solo, nuestro trabajo y la existencia de esta Asociación.
Conclusión
Que cada cual saque sus propias conclusiones. La mía es que parece que somos útiles para detectar problemas de refracción, pero no para «prevenir la ambliopía» según el criterio administrativo.
Sin embargo, seguiremos trabajando en equipo: un equipo donde cuento con supervisión oftalmológica que respalda la importancia de nuestras actuaciones frente a asociaciones de élite que, desgraciadamente, no buscan la colaboración interprofesional, sino el monopolio de la salud visual infantil, ignorando que sin detección no hay prevención posible y que la colaboración interprofesional es absolutamente necesaria.
Esta es una situación que denunciamos firmemente desde AVI, pues resulta paradójico que un colectivo oftalmológico, representado por APOE, vaya en contra de la labor sanitaria que realizamos los ópticos-optometristas en beneficio de la salud visual de la población desde la infancia,
Al final, lo esencial sigue siendo invisible a los ojos de la burocracia y los intereses particulares, pero es totalmente evidente para quienes priorizamos la salud visual por encima de intereses corporativos.
Gracias por su lectura.
Fdo.
El Presidente
Asociación AVI – Acción por la Visión Infantil
Óptico-optometrista y Farmacéutico
